CCSJ

... VISIONES Y AVANCES


[index.htm]
[ESPANOL.htm]
[COMIENZOS.htm]
[HISTORIA.htm]
[VISIONES.htm]
[EPILOGO.htm]
[EXTERNO.htm]

 

Mientras casi toda la historia artística refleja una búsqueda del ser humano en refinar sus talentos de expresarse, con máxima semejanza a los impactos visuales, y ofrecidos por sus entornos, cada vez con más autenticidad y finura, de repente todo era posible en el arte – hace sólo unos 100 años. El artista, más bien como artesano, trabajaba desde los principios de las épocas de tribus civilizados, glorificando el poder detrás de las apariencias. Los cultos religiosos, los palacios imperiales, y finalmente las casas feudales hicieron sus encargos a los artistas. Con la revolución industrial, y sus consecuencias para la organización de la vida en general, estos comitentes clásicos perdieron importancia. Nuevos retos con nuevos medios ejecutaron una fuerte influencia sobre el arte, con el fin de presentarnos el artista moderno: independiente y libre en su expresión.

Pero mientras en Europa-central “Fountaine” de Marcel Duchamp ya iba a escuela, y “Las señoritas de Avignon” de Picasso se habían hecho abuelitas, José Ortega y Gasset escribió en España sobre La Deshumanización del Arte: “El siglo XIX ha bizqueado sobremanera; por eso sus productos artísticos, lejos de representar un tipo normal del arte, son tal vez la máxima anomalía en la historia del gusto.” Y se olvidó por completo que la estética no es cuestión de gustos, y no existen parámetros de medir algo como normalidad en el arte.

Al mismo tiempo escribió Wladyslaw Strzeminski, del círculo (¿cuadrado?) de Malewitsch, en Varsovia (Polonia): “La obra de arte tiene que ser compuesta según sus propios leyes. – La obra de los artes plásticos culmina en la composición integra de la apariencia de un espacio. – La obra de arte siempre expresa una estética de integridad virtual y orgánica. En ésta integridad puede ser bella, aunque eso no ha sido su reto.” Pero Ortega se opone a este ideal originario de las bellas artes: “La obra integral de pintura o escultura o poesía no existe.”

 En julio del año 1923 Ortega y Gasset fundó la Revista del Occidente, una publicación de carácter supuestamente  intelectual, comenzando con una tirada de 3000 ejemplares. El 10 de agosto falleció “El Mago de la Luz”, el pintor valenciano Joaquin Sorolla, y el 13 de septiembre de este mismo año unos golpistas militares proclaman la ley marcial. Desde entonces España quedó, encima tan protegida tras las alturas de la cordillera pirenaica, como enclave tercer mundista en Europa – y esto hasta principios de los años 80. La carencia de experiencias artísticas importantes durante medio siglo, dejó prácticamente todo lo que mueve el arte fuera de los contextos. Primeras muestras contemporáneas, como Antonio Muntadas en la galería Vijande, o un repaso por algunos proyectos de Joseph Beuys en la misma ciudad de Madrid, encontraron un público algo perplejo, que sonambulaba todavia en la época de Sorolla.

 Si alguien jamás se ha preguntado ¿Cómo se distingue una obra de arte de una simple decoración? o ¿Dónde empieza lo bello y decorativo a ser una expresión artística? – lo debe ser por una falta poco saludable de atención por su propia vida. ¿No es esta misma vida la principal obra de arte de cada uno de nosotros? – Estamos creando los entornos que luego nos alberguen, y el lenguaje para dialogar sobre los posibles diseños nos ofrece el arte con su elasticidad universal.

Entonces sobre todo las experiencias con el arte moderno en el CCSJ se presentaron muy cautivadores, y eso en ambas direcciones: hacía los artistas y hacía los espectadores. Pero las experiencias con “Una Calabaza Llena de Cenizas” (Hamburgo 1995) habían creado un fondo de conocimientos, ahora muy útiles. Igual como un visitante, músico o actor de una ópera no puede prestar su atención durante la función a un solo detalle, tampoco puede perderse en la totalidad del espectáculo continuamente y sin parar. Deambulando entre los impactos puede vivir la contemplación. Hubo algunos comentarios poco maduros de ya conocidos miopes del pueblo sobre algunas obras modernas. Obsesiones por mantener cierta vista tan corta. Pero las presentaciones en general encontraron una excelente resonancia, y muchas, como por ejemplo “Love me Tender”, Vicent Calbet “Obra Religiosa”, “Pioneros” de la escultura en Ibiza y “Collage-Collage” contaron con numerosas visitas de por toda la isla.

En la inauguración de “Una Calabaza Llena de Cenizas” (Hamburgo 1995) alguien preguntó (una historiadora de arte muy critica): “¿… y quién ha dicho que las vanguardias han muerto?” - Sólo la vanguardia en el arte contemporáneo ofrece las habilidades intelectuales, sensibles y espirituales para poder levantar los telones a unos espectáculos ínter textuales, donde hasta algún anti-texto pueda caber en unas composiciones equilibradas y equilibradoras.  Y, como Holger E. Dunckel ha explicado en otras ocasiones, es aquí donde el artista de hoy descubre su reto: prevenir a los peligros anti-homoestásicos, cuales son el orden y el caos en sus extremos. Hay un concepto clave:  ELASTICISMO. Nosotros reconocemos nuestra atención a las personas, las cosas, a los entornos en general, en SITUACIÓNES ESTÉTICAS - prestando nuestras atenciones a las diferencias similares y a las similaridades diferentes.

.

[index.htm] [ESPANOL.htm] [COMIENZOS.htm] [HISTORIA.htm] [VISIONES.htm] [EPILOGO.htm] [EXTERNO.htm]

Copyright © 2008  [INTERLACEarts!]

 Reservados todos los derechos. Revisado el: 25 de marzo de 2009